Figaro. Packaging para vino de exportación.

Se trata de un vino con DO Calatayud dirigido al mercado Estadounidense. La bodega es S. Coop Niño Jesús.

El nombre de la gama «Fígaro» venía propuesta por la empresa por lo que, en este caso, no se debía realizar un trabajo previo de «Naming». Una vez definido el nombre –como prioridad muy importante– tenemos que saber con exactitud el mercado y el público objetivo al que nos dirigimos. En función de el mercado y público se deberá enfocar, de un modo u otro, el estilo visual y la arquitectura de marca y envase.

Tratándose de un vino de calidad media a un precio asequible y de venta en EEUU, se optó por un estilo de etiqueta del «Nuevo Mundo». Si quieres ampliar este dato, pincha aquí.

En este caso teníamos varios objetivos. El primero era representar a Fígaro, un personaje muy reconocible de ficción que se supone vivió en Sevilla, protagonista de una trilogía de comedias que luego se convirtieron en óperas por Rossini (El Barbero de Sevilla), Mozart (Las Bodas de Fígaro) y Milhaud (La Madre Culpable). El segundo objetivo fue construir una etiqueta para el «Nuevo Mundo» con reminiscencias del «Viejo Mundo». El tercer objetivo era poder articular una gama de vinos bajo ese mismo paraguas.

Para crear la gama de productos bajo la marca Fígaro se plantea una codificación cromática que ayude a diferenciar de un solo vistazo las diferentes variedades. En Fígaro era sencillo, ya que se trataba de un tinto y un blanco.

El resultado es el que mostramos a continuación.

Compartir